jueves, 24 de abril de 2008

“El Trompo” y su origen extraterrestre

Este es uno de los monumentos más representativos del barrio, sino el más representativo. La versión oficial indica que se desconoce su origen y utilidad, pero se sugieren algunas hipótesis del todo falsas e infundadas. Una gran verdad se quiere ocultar por razones que escapan a nuestro conocimiento, pero ha llegado la hora de que se acceda a dicha verdad. Lo que hoy en día se conoce con el nombre de El Trompo, no es otra cosa que materia fecal de extraterrestre fosilizada, que se ha mantenido en pie producto de denodados esfuerzos de clandestinos ciudadanos del barrio, devotos del culto al Extraterrestre Con Diarrea. Si se presta suficiente atención, a la media noche, quienes profesan dicha religión se reúnen a defecar alrededor del fósil al tiempo que otros danzan y comen infinidad de comidas tendientes a permitir una fluida movilización del intestino para honrar a su deidad extraterrestre con excremento blando y oloroso.
Si bien se desconoce el lugar de origen del extraterrestre responsable del excremento, sí se ha podido constatar a través de extenuantes análisis científicos que el extraterrestre estaba “atacado al hígado” producto de la ingesta en abuso de tortas fritas compradas en la feria de Peñarol.

Ciencia en Peñarol

Científicos trabajan día y noche para conocer más acerca de la materia fecal de extraterrestre fosilizada

lunes, 24 de marzo de 2008

Presentación


De este modo presenta la página de la intendencia municipal de Montevideo al barrio Peñarol:
“El barrio Peñarol es un espacio peculiar de la ciudad de Montevideo. Nacido en el siglo XVIII, creció apartado del núcleo urbano, uniéndose a él en forma tardía. Esa integración al resto de la ciudad está estrechamente vinculada a la construcción de los talleres principales de la compañía del Ferrocarril Central de Uruguay en los primeros años 90 del siglo XIX. La historia del ferrocarril es una historia larga, la historia de Peñarol es también esa historia.”
Locación:
“Una delimitación de este barrio y sus adyacencias podría ser la siguiente: Camino General Máximo Santos; Avenida General Eugenio Garzón; Camino Casavalle; Camino Manuel Fortet (continuación calle Henry George); Camino Durán y Avenida de las Instrucciones.”
Datos de interés:
“Peñarol es un museo, pero un museo vivo, su población crece y cambia.
Peñarol surge como implantación de una trama urbana en un medio rural. Según el censo de 1996 el barrio Peñarol tiene una población aproximada de 35 mil habitantes, 10 mil habitantes más que la ciudad de Colonia del Sacramento.
Es un barrio que combina zonas urbanizadas y suburbanas, en estas últimas la densidad poblacional es menor a 40 habitantes por hectárea, en tanto que en la zona próxima a los talleres la densidad alcanza los 400 habitantes por hectárea.
Las zonas de granjas forman parte de la cuenca hortifrutícola de la periferia de Montevideo, 1/3 del ajo que consume la ciudad se cultiva en Peñarol.
Por sus características geográficas Peñarol continúa siendo una especie de pueblo de campaña dentro de los límites de Montevideo. Cuenta con dos o tres vías de acceso, ya que prácticamente está bloqueado por tres lados: el campo de polo, los cuarteles militares y la estación. Esto ha provocado que los rasgos de pueblo se conserven en la zona, predominantemente tranquila.
El barrio concentra el 10% de los bienes inmuebles declarados patrimoniales de la ciudad de Montevideo. Posee un gran número de objetos del patrimonio industrial: herramientas y máquinas, así como locomotoras y vagones permanecen como prueba de la importancia que la zona tuvo en el proceso industrial de nuestro país.”
Orígenes del nombre Peñarol:
“Los remotos orígenes de un nombre, Juan Bautista Crosa, fue uno de los primeros habitantes destacados de la zona de extramuros de la colonial ciudad de Montevideo, próxima a las costas del arroyo Miguelete.
Originario de Pinerolo (antiguamente Pignerolo), una pequeña aldea del Piamonte, emigró a la Banda Oriental (actualmente Uruguay), a mediados del siglo XVIII. Aquí se instaló como comerciante y fundó una pulpería, comercio de ramos generales, característico de la campaña rioplatense y centro de reunión de la escasa población rural.
Indudablemente, como propietario del principal negocio de la zona, Crosa adquirió un papel destacado. De hecho, la zona comenzó a ser conocida como Peñarol a partir de la deformación criolla del sobrenombre Pignerolo, derivado del origen de este piamontés.”